En 1901 Buenaventura atravesaba una muy difícil situación social y económica tras la terminación de la Guerra de los Mil Días que provocó desplazamiento, pobreza, además de problemas de salud pública marcados por un alto índice de fiebre amarilla. Ya funcionaba el puerto, pero sus calles fangosas sin alcantarillado, no solo frenaban los pasos de la gente sino su propio progreso. Una descripción no muy lejana de su realidad actual.
En medio de todas estas dificultades nació María Antonia Cuero, quien espera ser reconocida como la mujer más longeva del mundo a sus 124 años. 8 hijos, 26 nietos, 24 bisnietos y 54 tataranietos son las generaciones que le siguen, pero como ella misma lo afirma, no todo es felicidad porque carga con la pesada tristeza de ver partir a sus seres queridos mientras ella permanece como testigo viviente del pasar de los años.
¿El secreto? En sus propias palabras se define como una mujer que ha llevado una vida tranquila, comiendo mucho pescado y plátano, nadando en el mar, riendo, siendo feliz.
El caso de María Antonia tomó relevancia luego de la muerte de la francesa Jeanne Louis Calment, quien ostentaba el record Guiness como la mujer mas vieja del mundo con 122 años. Tras su muerte, la organización internacional ha iniciado todo el trámite de sustentación de la edad de la morocha colombiana, mientras ella continúa risueña, haciendo ejercicio y sin preocupación alguna por el día que algún día ha de llegar.

